Alicia Colchado Ariza
¿En realidad fue violencia política en razón de género la agresión que sufrió la alcaldesa de Cadereyta de Montes, Astrid Ortega V., por parte del comunicador Carlos Vinicio Arredondo?
Definamos:
Se comete violencia política en razón de género cuando existen actos que difaman o calumnian; o cuando se realiza alguna expresión que denigra a la mujer en el ejercicio de sus funciones públicas, con el objetivo de menoscabar su imagen pública.
Vinicio Arredondo la llamó «pupila del …», o sea que necesita una tutoría, que depende de otra persona; que no es independiente y autosuficiente en la toma de sus decisiones políticas.
Por lo tanto, Carlos Vinicio ¡sí cometió violencia política en razón de género!
Ahora bien, en una entrevista, en la que el personal del espacio radiofónico «Exa» pretendía ignorar esa falta, la alcaldesa se sostuvo en la exigencia de la disculpa pública de parte de Vinicio Arredondo, lo que obligó al comentarista a disculparse en ese mismo momento.
¿Esa acción es en sí misma suficiente? Podríamos decir que sí, si se parte de la premisa de que el personaje carece del conocimiento suficiente sobre lo que es y cómo se ejerce la violencia política en razón de género.
Es decir, identificamos el hecho como un acto aislado producto de la ignorancia, ¡pero no es así! Atrás de ésta muestra de misoginia se oculta todo un sistema que está ejerciendo en contra de ella violencia política en razón de género.
Veamos la historia de los presidentes municipales en Cadereyta:
León Enrique Bolaño Mendoza por el PAN en el trienio 2015-2018 y 2018-2021.
En octubre de 2015 Bolaño Mendoza acusó recibir el municipio endeudado por 51 millones de pesos, a causa de la pésima actuación del priista Rodrigo Mejía Hernández, presidente municipal saliente.
En octubre de 2018 declaró una deuda de 110 millones de pesos bajo el mismo argumento, que ésta se debía a deudas de antes de 2015, como que las cuentas ya no salían
¿Quién le cuestionó algo?, ¿dónde quedaron los reclamos de los afectados por esas millonarias deudas?
Pero lo más emblemático que tuvo en su sexenio, sí,su sexenio, fue el haber perdido la libertad por 12 horas a consecuencia de un proceso jurídico por haber cometido violencia política en razón de género contra la regidora Monserrat Gómez de Morena, por lo que el Tribunal Electoral del Estado de Querétaro (TEEQ) le dictó orden de presentación y pérdida de la libertad por 12 horas.
Pueden parecer pocas, pero lo importante fue que, por primera vez en el estado, un presidente municipal fue privado de la libertad por haber violentado a una mujer en su cargo político.
¡Y los medios de comunicación guardaron silencio!
Por si la indignación aún no es suficiente, van los siguientes datos: violando lo establecido en la Ley Orgánica del COBAQ, específicamente en lo que se refiere al nombramiento de la Dirección, que en su artículo 21 fracción V; que a la letra decía: «No haber desempeñado algún cargo partidista o de elección popular tres años antes a la fecha de la designación», el 30 de septiembre del 2021 la Legislatura modificó esa fracción de la ley orgánica para que quedara de la siguiente manera:
«No desempeñar ningún cargo partidista o de elección popular» (una ley a modo) y el ocho de octubre de 2021 el gobernador Mauricio Kuri lo nombró director de esa institución, ¡fue premiado!
Miguel Martínez Peñaloza, periodo 2021-2024 del PAN.
En junio de 2023 un juez liberó orden de aprehensión contra Martínez Peñaloza por el delito de despojo en un proceso jurídico iniciado ¡por su propia esposa!.
Martínez Peñaloza acudió a un amparo para no ser detenido. Aún teniendo ese status legal ¡fue registrado por el PAN como candidato a reelegirse a la presidencia municipal de Cadereyta en 2024!
En estos vergonzosos casos, el silencio mediático fue la constante: sin importar lo sucedido, el gobernador Mauricio Kuri lo nombró director de esa institución, ¡fue premiado!
¡Un violentador de mujeres fue premiado¡
¿Y Astrid Ortega? Ella llegó a la alcaldía de Cadereyta de Montes en 2024 por Morena.
El apoyo del pueblo fue evidente. Quienes ostentan el poder económico y político en el estado se sintieron afectados por su llegada como alcaldesa, por lo que junto con el gobernador Mauricio Kuri han jugado un papel lamentable para tratar de descarrilar su gestión, pero ¡no lo lograrán!
Ella es valiente, inteligente y, sobre todo, incorruptible. La respalda el amor del pueblo, lo que la hace más fuerte que todos ellos, su fortaleza viene de ese entendimiento con la gente, cuestión que ellos no comprenderán nunca porque para el gobernador y los demás lo único que importa en el servicio público es el beneficio propio y de su grupo.
¡Lo que le sucede a Astrid Ortega si es violencia política en razón de género!
¡Pero ella no está sola: miles de mujeres en el estado nos identificamos con ella y la apoyamos!
¡Fuera los corruptos!