
Resulta que Saúl Reséndiz Nieves, esposo de la procuradora del DIF en Pedro Escobedo y cuyo hijo trabaja en el Juzgado Cívico Municipal, es también propietario de un predio asegurado por la Fiscalía General de la República por actividades que cualquier mal pensado (o bien pensado, vaya usted a saber) atribuiría al robo de combustible, al huachicol, para que mejor se entienda.

Y es que el terreno ubicado sobre la carretera 57 que llamó la atención de la Guardia Nacional y personal de Seguridad Física de Pemex por el fuerte olor a combustible que de ahí emanaba, se encontraron cuatro tanques de 60 mil litros de combustible, una pipa y una válvula.
Si grazna y camina como pato, dice conocido refrán, es pato. Pues haga de cuenta: fuga de hidrocarburo, tanques de almacenamiento, válvula y pipa. No hay mucho más que explicar. Por eso sigue asegurado el predio de quien las pasadas elecciones su auto proclamo coordinador de las campañas de la 4T en Pedro Escobedo y que hoy está en el banquillo de los acusados como presunto huachicolero.
Flaco favor le hacen al movimiento y a sus administraciones este tipo de personajes. En fin, mucho tendrá que explicar a las autoridades federales.