
Invisibilizado durante largos meses por algunas encuestadoras, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) deja sentir su peso electoral en Querétaro.
Encabezado por Ricardo Astudillo Suárez, este aliado de la 4T y la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo no solo en nuestro estado sino en el país, será, junto a Morena y el Partido del Trabajo, factor que pinte de guinda y consolide el cambio en Querétaro.
Hoy, el PVEM no debe ni puede seguir siendo invisibilizado por nadie.
Mucho menos su dirigente.
El diputado Ricardo Astudillo es la carta fuerte de ese partido para encabezar la coalición Morena-Verde-PT que busque ocupar Casa de la Corregidora en el 2027.
El crecimiento del Verde queretano no puede entenderse sin el oficio político de Astudillo.
Más que viejo, hábil lobo de mar, este legislador conoce las entrañas del oficio político.
Y aplica lo aprendido para crecer.
Así se entiende la suma de valiosos actores políticos desplazados en otras agrupaciones.

Pero Ricardo no solo incorpora habilidades ya probadas.
No.
El dirigente partidista que ya aparece como competitivo y posible candidato de la 4T queretana a la gubernatura, también incorpora a ese proyecto nuevos talentos.
Astudillo Suárez tiene su lugar como propuesta del verde, que reafirma su color, frente a las de Morena y el PT.
Y para él no cabe duda que será el candidato a gobernador.
Esa seguridad con que el diputado lo hace verse en la boleta electoral del 2027, se refuerza con las encuestas en que aparece, no que lo colocan -que es diferente- en segundo lugar, para la gubernatura.
Ricardo suma… y multiplica.