Hombre de lealtades y convicciónes, Marcelo Luis Ebrard Casaubon se queda en Morena.
Quienes lo veían en el velero azul jalando remoras tricolores y negro-amarhelas, para crearle olitas a la 4T, cargan sobre sus espaldas el ridículo.
Qué decir de los que apostaron a verlo de naranja.
En Morena hay Carnal para largo rato.
Y en Querétaro su gente gana en fortaleza política.
Su principal aliado, Santiago Nieto Castillo va con todo por la candidatura al Senado… y lo que sigue.
Con un equipo de trabajo cohesionado y con metas claras, pero ante todo convencidos de que la prioridad es consolidar la 4T, y que solo con unidad se alcanzará el objetivo el sanjuanense ya levantó la mano.
Este equipo opera eficientemente con Juan Carlos Espinoza Larracoechea y Jorge Arturo Lomelí Noriega a la cabeza de decenas de queretanos.
El trayecto no está despejado.
Hay dos competidores más.
¿Cuál de ellos tiene más posibilidades?
Eso no podemos decirlo aún.
Lo cierto es que los tres son competitivos y con el palmares para derrotar en las urnas a Acción Nacional.
Gilberto Herrera Ruiz, que buscaría la reelección, y Ricardo Astudillo Suárez, del Partido Verde, traen con qué.
Los tres son gallos.
Por lo pronto, Santiago Nieto ya anunció una gira por el estado, no sólo para promover su aspiración, sino llamando a la unidad morenista.
Ya se lo dijo a sus seguidores, palabras más palabras menos: quien aspire a una candidatura levante la mano, pero si hay alguien más competitivo, vamos con él.
Y aquí en Querétaro, los marcelistas van como mueganos, con la ventaja que los acontecimientos y que quienes vieron derrotado y acabado al Carnal, mostraron sus vulgares ambiciones, y como el yogurt, solos se cortaron.
Esto ya empezó.