“La homofobia, lesbofobia, bifobia y transfobia interiorizada (LGBTFOBIA), afectan a la población LGBTTTIQA+ y también a la heterosexual porque los prejuicios, la discriminación y la estigmatización que la generan, afectan su salud mental, su bienestar y su vida, debido a que en el caso de la comunidad LGBTTTIQA+ dificulta la aceptación de si mismos y su inclusión dentro de la diversidad sexual, mientras que en el caso de algunas de las personas heterosexuales las lleva a cometer discriminación y violencia contra quien sea o parezca ser LGBTTTIQA+ sin importar si son sus familiares o amigos, debido al odio que alimenta la cultura patriarcal y machista hacia la diversidad sexual. Por esa razón, la población LGBTTTIQA+ ya estamos trabajando en identificar y cerrar ciclos de violencia generados por LGBTFOBIA para sanar y no repetirla, ni dentro ni fuera de la comunidad LGBTTTIQA+ porque nos necesitamos unides, estamos aprendiendo a construir relaciones saludables para ayudarnos y apoyar a otros grupos en situación de vulnerabilidad, discriminación y violencia”. Así lo expresó Manuel Edmundo Ramos Gutiérrez, presidente de SOS Discriminación Internacional Querétaro, certificado en psicología positiva por la Universidad TecMilenio y maestro en estudios de género, identidad y ciudadanía por la Universidad de Huelva, España. Durante la conferencia “Sanando violencias internas y externas para prevenir la Homo-lesbo-bi-transfobia” en las instalaciones de la Universidad de Londres, Campus Querétaro para conmemorar el 17 de mayo “Día Internacional contra la homofobia, lesbofobia, bifobia y transfobia”.
El evento fue organizado por la Defensoría de los Derechos Humanos del Estado de Querétaro, en colaboración con la Universidad de Londres, con el objetivo de fortalecer los derechos humanos de la población LGBTTTIQA+, a través de la reflexión, el análisis y la prevención de la violencia interna, así como externa que ha sido normalizada por la cultura patriarcal y machista.
En ese sentido, durante su exposición Ramos Gutiérrez recalcó que la LGBTFOBIA interiorizada, entendida como el miedo y odio irracional hacia las personas que no son heterosexuales, en nuestras sociedades sigue siendo históricamente violenta hacia las personas LGBTTTIQA+ porque se continúa manifestado desde la criminalización de la homosexualidad hasta la discriminación en el empleo, la vivienda que impiden el acceso a la igualdad de derechos, trato y oportunidades. Debido a que estás actitudes negativas hacia la comunidad LGBTTTIQA+ han sido reforzadas por las normas culturales y religiosas que se han desarrollado en torno a la heterosexualidad y la cisgeneridad como la norma.
Además, muchas personas LGBTTTIQA+ siguen enfrentando rechazo en sus propias familias y comunidades. Estos sentimientos de rechazo pueden llevar a una persona LGBTTTIQA+, a creer que su orientación sexual o identidad de género es algo malo o indeseable, generando así la LGBTFOBIA interiorizada.
Pero la LGBTFOBIA no es exclusiva de las personas LGBTTTIQA+, también afecta a la población heterosexual que ha sido educada en una cultura LGBTFÓBICA alimentada de prejuicios que los llevan a ejercer discriminación, así como violencia contra la diversidad sexual, incluso sin ser conscientes de la forma en que esta cultura influye en sus actitudes y comportamientos.